La cultura y su antropología
La antropología tiene como
principal objeto de estudio al ser
humano en todas sus peculiaridades que
lo caracterizan y lo identifican con una
cultura específica, propia y única, tanto en aspectos físicos, ideológicos, ya
sea en forma colectiva o individual que repercuten en su ámbito o expresión de
vida.
Incluso considero que un solo hombre
puede dar origen a una generalización de cultura, debido a su poder de influencia o liderazgo, a tal
grado que trascienda los límites de las fronteras y del tiempo. Un ejemplo
claro se encuentra en la persona de Jesús de Nazaret, visto desde un aspecto
religioso, cultural o como fenómeno de estudio. Del mismo modo podemos
mencionar a Buda o Mahoma, personajes radicales que por su poder de
convencimiento trascendieron con su ideología implementando una identidad
cultural.
La antropología no se limita a un
individuo o un grupo de personas sino
que abarca varios aspectos de estos, sin importar si están vivos o muertos. Su
utilidad radica en la amplitud para interpretar la diversidad cultural presente
en las sociedades humanas de todos los tiempos, de todos los espacios
geográficos, sin importar la condición por pertenecer a un grupo social,
religión, economía, entre otras características de índole sexual, por ser
hombre o mujer, por el color, idioma, por la edad o por los estudios
adquiridos.
La antropología se enfoca en los
fenómenos que han suscitado un cambio o que han generado una propuesta de vida
ante la sociedad, una ideología con la que se identifican o que contienen
ciertos rasgos que los caracterizan o distinguen delante del resto de la
sociedad.
En este marco se encuentran las etnias
de los grupos indígenas que como Nación Mexicana nos caracteriza por el idioma,
indumentaria, costumbres morales, expresión de la fe, alimentación y otras más.
También sobresalen los grupos de pandillas o jóvenes que con un atuendo propio se
identifican como parte de un grupo en un limitado espacio, dentro de una
localidad, tales como llamados sociedades ambulantes, los narquetos, los emos, los
grupos de delincuencia organizada, entre otros.

La cultura desde mi punto de vista es toda aquella expresión que
caracteriza a un determinado grupo social que une, ante una ideología, un
acontecimiento, unos valores; es el conjunto de experiencias con el que se
percibe el mundo desde una identidad social, bien sean reales o ficticios,
concretos o artísticos, creados o recreados.
La cultura no se limita a concepto de
saber leer o escribir, no se refiere al nivel académico alcanzado, tampoco por
conocer más lugares del mundo; cultura es una forma de identificarse con el
mundo que le rodea.
La cultura abarca una gama de
conceptos que comprende desde la unidad colectiva de un grupo social con
respecto al idioma, la comida, el vestuario, etc. Es responder y corresponder con
fidelidad y lealtad a lo que se le da valor porque da origen, porque da
identidad, porque se reconoce como principio y el fundamento de la propia
existencia.
La pluralidad cultural en la
evolución de la vivienda a lo largo
de la historia. Una de las principales necesidades del hombre en el tiempo ha
sido tener un refugio para asegurar la protección del clan o de la familia. Si
bien se puede considerar que las primeras habitaciones que servían de espacio
seguro ante las acechanzas de la naturaleza o de otros depredadores fueron las
cuevas, como lugares naturales a los que acudían durante las lluvias, el
descanso o la protección, fueron medios adaptados y proporcionados por el mismo
ecosistema y mientras se fueron acostumbrando a permanecer como una sociedad
sedentaria.

La necesidad de tener un hogar también
fue surgiendo en la medida de adaptarse al medio ambiente que el clima
proporcionaba, la abundancia de alimentos y la capacidad de producir los
propios recursos para evitar el transito como grupos nómadas. En la medida de
la observación y de la iniciativa para construir utilizando ramas, troncos, piedras
y la misma tierra convertida en barro, los cuales fueron uniendo y adaptando a sus necesidades hasta levantar
campañas, chozas, cuartos y rascacielos.
La casa es sinónimo de refugio,
acogida, protección, entre más firme y permanente sea, mejor garantiza la
supervivencia de sus miembros, por muchos años se conservó las características
en la construcción de la casa, colocando como cimientos las piedras y los
pilares, las paredes de roca, cantera, adobe o ladrillo, la forma muy similar
al resto de la comunidad en rectángulos o cuadrados sencillos y de un piso para
la gente de mediana o baja economía, mientras que para las sociedades pudientes
con un doble piso conservando la forma rectangular o cuadrados con ventanales y
puertas amplias.
En el tiempo de la colonia las características son los
arcos o los portales y los techos de teja, que suplían las palmas o ramas que
constantemente se debían renovar, la madera y posteriormente los techos de
concreto o combinando con varios materiales, ya fueran de cantera, piedra
quebrada o adobe y hasta metales.

En la actualidad con motivo del cuidado
ecológico se han suplido varios elementos, con el uso de tabla roca, metal o
materiales ligeros pero resistentes.
La característica principal de la casa
paterna era de un patio amplio en el que albergaba a los hijos al contraer matrimonio, heredaban
una parte, fincando alrededor la casa donde nacerían los nietos, con el fin de
trabajar en conjunto las tierras de la familia. Este estilo se extendió hasta
convertirse en las haciendas donde tenían sus cultivos alrededor de los
establecimientos.
Posteriormente llegaron los castillos
o palacios exclusivos para los nobles y para representantes del clero,
lujosamente diseñados, con amplias habitaciones y decoraciones ostentosas,
propios de una época renacentista.
La migración y el comercio también
influyeron en la transportación de los gustos y diseños, jugó un papel importante en la promoción de los
cambios externos e internos de los edificios domésticos.
Los nuevos edificios o llamados
rascacielos ofrecieron a la población departamentos pequeños en las grandes
ciudades, los programas de vivienda fraccionan terrenos y construyen por series
diseños de casas en espacios reducidos. Los departamentos para solteros, los
hoteles y muchas otras ofertas que el mundo moderno pone a disposición como una
gama de comodidad.
La tecnología y la promoción de las
familias pequeñas también tienen mucho que ver con los cambios generados. El
interior de los hogares ha variado considerablemente; si bien los
levantamientos actuales definidos como modernos, poseen decoraciones y espacios
dentro de la casa que son públicos y privados; La decoración depende el gusto
del propietario, que tiende a ser lujosa o austera dependiendo de las
posibilidades económicas o de la ubicación de la vivienda.
Las recamaras o la planta alta, los
baños en interiores, se distribuyen
según el gusto o la necesidad de las familias, la sala y el comedor, junto con
la cocina ocupan los espacios públicos. Es importante considerar la vivienda
como propia y como propiedad privada, es considerado un derecho individual en
la familia.
Los arquitectos hoy como al principio,
siendo los primeros responsables en la construcción de los edificios tienen
grandes retos por ofrecer a sus compradores espacios cómodos, higiénicos, amplios y sobre todo que correspondan a la
ubicación y al cuidado del medio ambiente.

La importancia de la presencia y
experiencia de los adultos y la forma de compartir y de trasmitir ante las
nuevas generaciones para garantizar ciertos rasgos propios de un grupo gracias
a la endoinculturación, determina
diferentes normas para considerarse como parte de un grupo. La trasmisión y conservación de las
tradiciones predomina en los grupos radicalistas que por años consecutivos han
visto florecer sus raíces culturales es el principal motivo para seguir
exigiendo que se practique con fidelidad las costumbres que han funcionado
dentro de una determinada sociedad.
Los judíos son un ejemplo claro de
este sistema en el que la participación de los ancianos rige las decisiones de
la comunidad, el rumbo y tales opiniones deben ser irrevocables por los
jóvenes, más aún deben obedecer ante el riesgo de verse amenazados en la
perdida de los rasgos propios asumiendo, de ser necesario la misma vida. Estos
valores fundamentados en la fe o en la misma religión son más fuertes que la
propia vida.
En nuestra nación mexicana también se
pueden identificar en los grupos étnicos parte de estos valores endoculturales
en los que los hombres longevos o consejos de ancianos resguardan y sancionan
la práctica de las tradiciones que se efectúan fielmente y se trasmiten a las
nuevas generaciones para que se perpetúe de forma apegada a lo que inicialmente
se recibió.
En cuanto la aculturación es considera como el
proceso de aprendizaje de la cultura o la identificación con otra u
otras culturas, en las que va adaptando
características y se van perdiendo las propias, influye directamente en la
personalidad del individuo, debido al contacto frecuente con otras sociedades,
la cual se hace por elección propia el cambio o adaptación. Considero que este
proceso afloró con la llegada de los españoles a tierras americanas en las que
se inició un proceso aculturación en el que se adoptaron muchos elementos y se
tuvieron que extinguir otros para dar origen a una nueva cultura por medio de
la educación, el idioma, la religión, la comida la indumentaria, entre otros
elementos propios de la época y que se fueron heredando para ejercer un dominio
de un grupo sobre otros.
Estas características las
identificamos directamente en la constante migración de la sociedad mexicana
hacia los Estados Unidos en la que los individuos regresan portando nuevas
formas de actuar, de pensar, de vestir y de hablar, muchos avergonzándose de
sus propias raíces y despreciando los valores propios de las familias y de la
cultura.El uso del internet y la creciente globalización, la cultura comercial
y otros aspectos provocados por los medios masivos de comunicación a largo
alcance y en corto tiempo con el resto del mundo son aspectos asociados a estos
cambios que afectan directamente en los integrantes de una sociedad, la falta
de criticidad y el poco conocimiento y valoración de las propias raíces, hace
de este fenómeno un cambio radical en un breve tiempo y a mayor cantidad de
espacio geográfico.

Considero que es necesario
revalorar los contenidos académicos
desde nuestras raíces propias de un estado, no solamente como un país que nos
da identidad, sino en la promoción de un idioma, unas tradiciones, una
indumentaria, una gastronomía y en sí una cultura propia en la que se valore, respete, identifique y se
propague al resto del mundo, así como recibimos también tenemos mucho que
aportar.
Es necesario que en las escuelas se
integren los elementos propios de nuestra pluralidad cultural para revalorar y
vivir con mayor sentido, más allá de avergonzarse de una identidad a la que los
turistas acuden para honrar y admirar.
Así como se asigna una materia de
Español o de lengua extranjera a las materias curriculares en la educación
básica, también se debe integrar una en la que, indistintamente de pertenecer a
una comunidad indígena, se aprenda y se convine el aprendizaje de la lengua
materna, o mejor dicho de la lengua abuela.
Aprender a fabricar las artesanías que
nos identifican como pueblo, exportarlas al mercado internacional y crear
nuevas fuentes de trabajo para la propia sociedad. Desde las aulas como
productos elaborados en artísticas.

He tenido la oportunidad de
colaborar en la misión con los pueblos indígenas de Michoacán y ha sido una muy
grata experiencia, convivir con ellos es un honor, aprendí que la vida se
considera una fiesta y una continua expresión de gratitud a Dios por la vida y
por los dones recibidos en el campo, el trabajo cotidiano, la salud y otros más
que con sencillez son capaces de desbordar el gozo en forma comunitaria.
Aprendí que el trabajo colectivo es
posible cuando se tiene una meta para lograr en común, es derrochar a manos
llenar porque confían ciegamente en la providencia que respalda su fe, no sólo
por despilfarrar sino por compartir, convivir y colaborar como miembros de una
familia, de una comunidad.
Dentro de las aulas donde todos se
sienten valorados y son aceptados, se respira un ambiente de participación y de
respeto, todos son incluidos desde los
más pequeños hasta los más grandes, las mujeres saben su papel y los hombres su
responsabilidad en la organización de las comisiones que se les asignan, desde
niños aprenden a integrarse y a conocer como parte de la vida las tradiciones
de sus padres.
En cambio cuando llega un niño
indígena a la escuela de una ciudad o de un pueblo que no se considera con
antecedentes étnicos, es marginado, rechazado, muchas veces humillado por sus
características físicas; tristemente hacemos una división muy marcada en la
sociedad y estamos en peligro de dejar morir una parte integrar, fundamental
que nos da identidad como pueblos mexicanos.
En lo particular me son de gran ayuda el estudio de la antropología, ya que me abre la posibilidad de
comprender mejor y a mayor profundidad la forma de pensar, de vivir de las
personas, sobre todo en los diferentes lugares a los que soy enviada, no sólo
por el trabajo sino por vocación; la oportunidad de hacerme cercana con la
gente, conocer sus raíces, tradiciones, en sí la cultura tan rica y variada en
la que soy la primera en valorar y aprender de la gente y de los pueblos
indígenas.
Amo mi nación y en lo que me es
posible busco la forma de tener el contacto y la promoción interna de la misma,
para sumergirme en el folklor, colorido, gastronomía, idioma, etc, y hacer
disfrutar aun más a los pupilos que se me han encomendado en las aulas
escolares, no sólo administrar contenidos, sino que se impregnen de un bagaje
que marque con la experiencia. Reconozco que no puedo limitarme en llevar a la
práctica algunas acciones propias de las regiones consideradas como indígenas,
considero que aún como mestizos debemos
promover en todos los sentidos.
Nuestra cultura es tan amplia y
variada que entra por los ojos, las manos, los oídos y la boca en la abundancia
de sus artesanías y tradiciones. No dejemos que el refrán “nadie sabe lo que
tiene hasta que lo ve perdido” se vuelva una experiencia desagradable al dejar
morir nuestro mosaico cultural que nos identifican como nación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario